miércoles, 30 de octubre de 2013

Primera aparición de Mery Skeleton.

Neleta Lee lleva desaparecida 14 horas, si saben algo, por favor, avisad. Acabo de ver este cártel de Neleta, noto como por dentro algo se rompe. Vuelvo a mi casa, teniendo esperanza de que Neleta vuelva. 

Al volver a casa, veo a Mili sentada en el sofá, con lágrimas en los ojos.

Mili: Emily, te lo dije.
Emily: ¿Ya estás con lo del libro?
Mili: Sí, y ahora el espíritu vendrá a por nosotros. Somos los siguientes.
Emily: Deja de decir estupideces. Verás como Neleta vuelve.
Mili: Hay algo más. He intentado llamar a Tyler y no contesta. No sé nada de él desde aquel día.
Emily: Ya volverá, ya sabes como es. 

Mili se va, me tumbo en el sofá y pongo las noticias, están hablando de Neleta. Joder... como se le ocurre a Mili que todo esto es por culpa del libro. Seguramente fue un secuestrador y nada más, los demonios no existen.

Pasan las horas hasta quedarme dormida en el sofá. Llamo a Tyler, no contesta. Decido ir a su casa. Nadie abre la puerta, me cuelo en su casa como hago muchos días. No hay nadie en la casa, voy al cuarto de Tyler y veo con rojo carmesí algo escrito en la pared "You're the next". Salgo corriendo de la casa. Con lágrimas en los ojos llamo a Mili. No contesta. No dejo de llamarla hasta volver a casa. Intento calmarme, Mili sigue sin contestar.

Pongo música y voy a la cocina a prepararme algo de comer, estoy desmayada. En unos minutos, no suena nada de música, silencio profundo. Una gota de sudor cae por mi espalda, voy hacia el equipo de música, por un momento creí que se ha rayado el disco o algo, pero no, alguien ha pausado la canción. Vuelvo a darle al play y voy a la cocina. 

Otra vez pasa lo mismo, pero esta vez, se escuchan como rayados, no funciona bien el disco, cuando de repente se escucha en un débil susurro "you're the next".
Mis lágrimas empiezan a caer por mis mejillas, me siento lentamente en el suelo diciéndome que esto no es real, que esto es un simple sueño. 

Pasa la noche, me tumbo en la cama aterrorizada, vuelvo a llamar a Mili y a Tyler, no contestan. 

Emily: Joder, donde estarán.
MS: Te aseguro que con sus móviles no. 

Una voz de una mujer, empiezo a buscar a través de la oscuridad, cuando veo la sombra de una persona, tumbada en lo arriba del armario, se sienta algo inclinada mirándome, apenas puedo ver, pero su pelo le tapa la parte izquierda de la cara. Está totalmente mojada.

Emily: ¿Q-quién eres?
MS: Uhm... tu peor pesadilla -sonríe con una sonrisa algo psicópata-
Emily: ¿D-dónde están mis amigos?
MS: Oh, muy pronto estarás con ellos, no te preocupes.
Emily: N-no hemos hecho nada, p-por que...
MS: -ríe durante unos minutos- ¿De verdad? ¿Y lo del libro qué?
Emily: U-un libro no hace daño...
MS: Oh, querida, creéme que si. Sinceramente, los idiotas de los humanos me dais... asco por así decirlo. Os meteis en cosas donde no os convienen.
Emily: ¿Q-qué?
MS: Y sin embargo, tengo que... respetaros. 

La chica desciende de un salto del armario, en su mano tiene algo, no consigo verlo bien.

"Se han hallado los cuerpos de Neleta Lee, Tyler Mottire, Mili Smith y Emily Hill. Ambos asesinados de la misma manera, brutalmente. Brazos, piernas, separadas del cuerpo. Los ojos cosidos, al igual que la boca y con una X marcada en el pecho. En esa X, se pueden ver gusanos. La única prueba del asesino es esta siguiente nota:

                                                Holis, buenas, estúpidos mortales.
                                                espero que paseis un halloween  
                                                estupendo. Disfrutad de mis regalos.


                                                                                              M.A.S"

sábado, 26 de octubre de 2013

El vecino de Mery, Sam.

No sé por qué escribo esto, supongo que para recordar a un humano que realmente era una buena persona. Era mi vecino, se llamaba Sam, tenía 18 años. Bueno, voy a escribir como le conocí.

"El camión de la mudanza había dejado todas las cajas delante de la puerta. Nuevo hogar, sola. Por fin, lo estaba deseando. Yequi y Steve viven juntos, yo he decidido vivir sola, no me soportarían con mi actitud psicópata. Estaba vestida en modo psicópata. El cielo estaba nublado, iba a llover. Abro la puerta y me dispongo a poner las cajas en la casa.

Ya solo me quedaban 3 cajas, iba a coger la última, pero pesaba demasiado, no podía sola. Veo de repente la caja levantarse, un chico, de pelo castaño, ojos negros, cogió la caja con una sonrisa. Oh, genial, el típico pesado que me dará la bienvenida de ser nueva. 

Sam: Me llamo Sam. Soy tu vecino. 

¿Y a mí qué me importa? Solo quiero estar sola.

Yo: No hacía falta que cogieras la caja. Puedo yo sola. 
Sam: ¿Segura?
Yo: Muy segura. No soy una debilucha, por favor, lárgate.

Sam lleva la caja a la casa. Oh, lo que faltaba, como sea uno de estos ligones, menuda bofetada que se va a llevar. 

Yo: Gracias por nada. 
Sam: Siempre es un placer ayudar a una dama.
Yo: ¿Dama? ¿Dónde? Bah, gracias de todos modos. Me llamo Mery. 
Sam: Un placer.
Yo: No te ofendas, pero si he venido a vivir aquí es para estar sola, así que, puedes estár largándote.
Sam: ¿Sola? ¿No tienes amigos?
Yo: ¿Qué son los amigos? Una etapa estúpida, bah, no quiero amigos, me tendría que estar preocupando a todas horas. 
Sam: Puedes considerarme como un amigo. 
Yo: Lo que me faltaba... bueno.. ¿si te digo vale te irás?
Sam: Sí.
Yo: Entonces sí, te consideraré como una especie de amigo.

Agg ¿amigos? una psicópata nunca debe tener amigos. Al día siguiente, Sam me invita a su casa. Vive solo, por los estudios. Que cretino... já. Veo que en el salón tiene un piano, pongo una cara de admiración. Me invita a tomar té. Vive solo, como yo. En la pared tiene un cuadro, parece algo gore, no sé exactamente lo que es.
Después de eso, empezó a caerme algo bien. ¿Qué es esto? Es una sensación rara. ¿Esto será la amistad?

Cada día, Sam me decía de dar un paseo, me compraba helados, chuches... empezé a odiarme a mí misma, él tan bueno conmigo y yo... realmente no hago nada bien. 

Pasan 5 meses, ya más o menos creo, que soy la amiga de Sam. Ya estoy trabajando, con Steve. Como siempre llegaré 15 minutos antes y Steve media hora más tarde. 

Me despierto como siempre, vestida: 


Me levanto y salgo de casa. Veo delante un camión de mudanza. Sam, se muda. Veo a Sam cogiendo cajas, tiene la mirada triste. Yo con mi típica cara de seria. Sam se acerca a mí y me dice esto: "Puedes quedarte con el piano, yo no sé tocarlo, a demás, así tienes un recuerdo de mí. Ven a recogerlo cuando acabe de llevar las cajas al camión ¿vale?" Le miro con cara seria, no le digo nada. Sam vuelve a por las cajas y yo me voy a trabajar. No puedo evitar tristeza de mí. Esto es nuevo para mí. Con tanto pensar, ni me doy cuenta que una lágrima cae por mi mejilla."

jueves, 24 de octubre de 2013

La muerte de Angus.

Las 3 de la mañana. Voy al manicomio sola. No dejo ninguna nota diciendo donde estoy, no creo que nadie me eche en falta unas horas. Visto como suelo vestir en mi modo psicópata: el flequillo que me tape el ojo izquierdo, la sudadera negra con la capucha puesta, leggins negros y unas zapatillas. Me pinto los labios de negro y los ojos igual, como si fuera un cosplay de Jane the killer. Coto un bote lleno de sangre, sangre mía, y hago como si estuviera llorando sangre.

Llego al manicomio. Entro y el pasillo, la entrada, como antes, llenas de sangre. Las bombillas no dejan de parpadear. La puerta al final del pasillo, está ahí... Angus está ahí...

Abro la puerta, haciendo notar mi presencia. Ahí es cuando lo veo todo. Se estaba comiendo a un niño. Su mirada fría se fija en lo que se ve de mi rostro. Nota que de mis ojos cae algo rojo, un rojo carmesí, sangre. Se levanta de la mesa mirándome fijamente, no me reconoce, yo no hago nada al respecto, me quedo quieta, con una mirada seria. Empieza a escucharse los gritos de los niños. Por dentro siento angustia por no haberles sacado antes de aquel infierno.

La bombilla termina por fundirse, haciendo que el silencio profundo que había en la habitación, desaparezca. Angus va a atacar con esa espada enorme. ¿Mi plan? Esperar. Angus se acerca y se dispone a atacarme con la espada, cuando ve que ya no estoy ahí, estoy detrás suya. Cojo su espada con rapidez y le doy un golpe en la cabeza con el mango de la espada, dejándolo inconsciente.

Dejo la espada a un lado, meto a Angus en un saco que traje y saco a todos los niños que estaban en las habitaciones. Me llevo la espada y llevo a Angus al sitio especial que le he preparado solo para él, un antiguo almacén que ya nadie usa. 

Le doy una pastilla haciendo que no pueda moverse durante unas horas. Oh sí, también me dedicaba hacer eso en mi trabajo, y muchas cosas más. Aún sigue inconsciente del golpe. Me siento en el suelo y cojo su espada y la caliento con el mechero. Empieza a despertarse lo primero que ve es una chica dándole la espalda calentando su espada con un mechero. 

Yo: No sabes cuanto he esperado por esto. 
Angus: Quien eres. 
Yo: Una que nunca hubieras deseado conocer. 

Me levanto y veo que Angus también intenta levantarse, al darse cuenta que no puede empiezo a notar en su cara algo de pánico. 

Angus: ¿Qué es todo esto? No... he hecho nada malo. 

Me giro y le miro, aunque él aún no puede verme bien debido a la capucha, empiezo a reírme. Me acerco a él, le ojo del cuello de su camisa haciendo que me mire.

Yo: Que mal se te da mentir. Pero sabes, hoy me voy a divertir mucho.

Cojo una aguja del bosillo y se la hinco en la lengua. Me quito la capucha, haciendo que vea mi cara. 

Yo: Un demonio resiste más que un humano. Esto ni es el principio. 
Angus: ¿Quién eres? 
Yo: ¿Quién te hizo eso en el ojo? 

Angus intenta morderme la mano, me alejo y vuelvo a reír.

Yo: Que mordedor estás hoy. 

Le pongo un calcetín en la boca para que no intente nada. Cojo otra aguja y se la hinco en la oreja, lo mismo hago en un ojo y en la nariz. Le hecho whisky en el pelo, cojo el mechero y le prendo fuego. Ninguna muestra de dolor, perfecto, porque aún seguía sin ser el principio. Cojo la espada, vuelvo a calentarla con el mechero. Cuando la espada está al rojo vivo, la acerco a todo su cuerpo lentamente. Ahora si está sufriendo. Ahora esto es solo el principio. 

Cojo otra pastilla, un veneno que le matará lentamente. Le quito el calcetín de la boca y le meto la pastilla. Cojo un hilo dental, me quedo mirándolo fijamente. 

Yo: Siempre cantabas una canción antes de matar. 
Angus: ¿Crees que un hilo dental me matará?
Yo: No es un hilo dental cualquiera. 

Con el hilo dental, le corto una oreja. Oh dios, cuanto grito. Que nenaza. Seguro que estaré llena de sangre, como de costumbre. Le quito las agujas del ojo, y esta vez acerco la espada, aún al rojo vivo, y se la acerco a los ojos. Ya está ciego del todo. Es como si un ángel, le hubiera matado. Estando ciego me aprovecho y le susurro al oído "Si estás muerta o sigues viva, no me importa y todas las cosas que dejastes atrás no me importan. Eso era lo que les decías a tus víctimas" 

Yo: Dentro de nada, morirás.
Angus: Soy un demonio, no puedes matarme.
Yo: Ingenuo. Sé que tienes una pistola, una que mata a todo ser no-humano, y pronto, desearás usarla, contigo.
Angus: ¿C-cómo?

Le meto una gota de ácido en la otra oreja, haciendo que esté sordo. No deja de gritar.
De inmediato, me alejo bastante de él. Angus, lentamente, coge su pistola y se la apunta en la cabeza, no deja de mirarme, está bastante sorprendido.

3...
2...
1...

Y su cuerpo explotó, esparciéndose todos sus órganos y huesos por la pared. Ya está, todo ha acabado, su miserable vida acabó. ¿Qué cómo explotó? Fácil, la pastilla estaba programada para explotar cuando el se suicidara con la pistola. 

Limpio el almacén, menos los restos de Angus, que lástima, Angus no estaba destinado a ser arte, él no podía ser arte. Hay gente destinada acabar como arte, y otros no.

domingo, 20 de octubre de 2013

18-10-13 de noche.

Le cuento a Steve sobre aquel extraño sueño. Me dice de ir al manicomio. Antes de ir, me visto en mi modo psicópata. Sudadera negra con capucha, leggins negros, zapatillas de deporte y las gafas. Me pongo la capucha, me tapo el ojo izquierdo con el flequillo y vamos al manicomio. Mientras que llegamos estamos hablando de varios cambios.

Llegamos al manicomio, parece abandonado, al menos, desde fuera lo parece. Empieza a llover. Abro la puerta lentamente. La entrada está como en el sueño, solo que... hay enfermeras muertas, cubiertas de sangre, al igual que en las paredes. Las bombillas apenan funcionan. El pasillo está lleno de sangre. Mientras avanzamos miramos en cada habitación. Todo está como en el sueño. Solo que hay más cadáveres de niños. Vamos a nuestra habitación, la puerta está... tapiada.

Llegamos al final del pasillo, Dr Angus, entramos. La bombilla apenas funciona, no para de parpadear, hay una mesa, con un cuaderno, está lleno de direcciones. Hay armarios, demasiados, y en la pared hay fotos. De Steve, de Claire, de mí... y de más niños... Se ve que a Angus le estropeé la vida.

Steve: Esto es... enfermizo.
Yo: Nos la tiene jurada, sobre todo a nosotros.
Steve: Pero es imposible que nos reconozca, no tiene fotos nuestras de la actualidad, no sé como va a encontrarnos.
Yo: No lo sé, pero a Claire también se la tiene jurada...

Cojo el cuaderno y hecho una ojeada, se empieza a escuchar pasos... Steve y yo nos metemos dentro de un armario, espero que no nos pille.

Cada vez se escuchan los pasos más cercanos a donde estamos, se escuchan gritos, de niños, también se escucha el sonido de abrir puertas y varios gritos, ¿nuevos inquilinos? Se escucha el sonido de arrastrar algo pesado. De repente, el sonido de los pasos se para, ahora se escucha un portazo. Está... está aquí... contrólate Mery. 

En la mano izquierda está sujetando a un niño, mientras que en la derecha tiene una espada enorme, una espada como la que tiene Pyramid Head. Tira el niño sobre la mesa y empieza a hacerle varias preguntas. El niño empiezo a decir algo "No sé nada. Por favor, no me mate. No sé donde están". La respuesta de Angus es... cortarle por la mitad a ese crío con la espada. Después, coge una mitad y... y... se lo está... está comiendo... que... oh dios.
Miro a Steve, tiene los ojos cerrados, está llorando, le cojo de la mano para intentar tranquilizarle un poco. 
Después de... de comer esa mitad, se acerca al armario donde estamos, noto como mi pulso acelera, ¿qué hago si nos descubre? tiene una espada enorme y no puedo hacer nada contra eso. Parece que está... oliendo... 

Después de un rato, Angus se vuelve a ir de la habitación, arrastrando la espada. Menos mal... Salgo del armario, Steve tiene la mirada perdida, creo que se ha traumado. Le vuelvo a cojer de la mano y salimos por la puerta. Las bombillas del pasillo empiezan a parpadear continuamente, algunas hasta han dejado de alumbrar. Se escuchan golpes y gritos. Me acerco a una habitación y hay una niña dentro, no para de dar vueltas, cuando... ella me ve en la ventanilla y se acerca a mí, dando golpes diciendo que la saque. Me dispongo a abrir la puerta cuando se vuelve a escuchar los pasos. Cojo de la mano a Steve y salimos corriendo de allí. 

Al salir, una luz cegadora impide ver. "¿Quienes sois?" Es lo que escucho, es un... ¿payaso? no puedo evitar frustarme, los payasos me dan yuyu, tal vez algo de miedo, pero sobre todo yuyu. Es más... ¿qué hace este tío con una careta de un payaso que da miedo? 

Es un policía, nos ha troleado, que hijo de su madre... ugh. 
Steve y yo volvemos a nuestras casas. Jeff está durmiendo, al igual que Lulú. Decido darme un baño y hundirme en mis pensamientos.

sábado, 19 de octubre de 2013

18-10-13

Estoy en el bar. Me duele la espalda y el cuello de dormir en el sillón. El camarero se acerca a mí con un bote, dentro hay una araña. Cojo un cuchillo y corto las patas de la araña, después juego con lo que queda de la araña mientras hablo con el camarero.

Camarero: Te noto cansada, Mery.
Yo: Ahora duermo en el sillón y... me duele todo.
Camarero: Puedes quedarte hoy aquí.
Yo: ¿Seguro?
Camarero: Claro. Te mereces más que eso por todo lo que haces.

Son las once de la noche, escribo un plan gore y me duermo.

*Estoy en un salón. Llevo una sudadera negra y tengo la capucha puesta. Veo que en frente mía, hay unas escaleras, las subo hasta llegar a un pasillo. A mi derecha está la puerta de la entrada, y a la izquierda el pasillo. Decido ir por la derecha, abro la puerta y me encuentro en un jardín, veo a una pareja con una niña pequeña, pelirroja. Se les ven felizes, al verlos así noto que se me caen lágrimas. Me siento culpable de mi existencia, si no fuera por mí, Yequi tendría una vida normal.

Me seco las lágrimas cuando veo que tengo sangre en mis dedos, sigo llorando y vuelvo a quitarme las lágrimas, cada vez hay más sangre en mis manos. Estoy llorando sangre. ¿Eso es... posible? ¿Qué es todo esto? Dejo de ver mis manos y miro al frente. Ahora estoy delante del manicomio donde estuve. Sigo con la capucha puesta. Decidida, abro la puerta y me encuentro en la salida. No hay ningún alma. Parece abandonado, las paredes parecen tener... sangre. 

Ando por el pasillo y me asomo en la ventanilla de la puerta de cada habitación, todas las paredes llenas de sangre y en el medio, el cadáver de un niño o de una niña. 

Al llegar al fondo del pasillo, veo la habitación de Angus. Abro la puerta lentamente y solo veo en la habitación una mesa y una pared llena de fotos. Fotos de... Steve y yo... En la mesa veo un cuaderno con una dirección... Londres. Se empiezan a escuchar gritos de dolor, gritos de niños... De repente se escuchan golpes, cada vez más cercanos a donde estoy yo, a la vez que se escuchan los golpes suena otro ruido de caer un cristal. Los golpes se escuchan detrás de la puerta, y los gritos suenan más fuertes, la puerta se abre de un golpe, haciendo que esta se rompa en dos*

Despierto con la respiración acelerada y con lágrimas en los ojos. Salgo corriendo del bar dándole antes las gracias al camarero, vuelvo a casa y me quedo pensando en ese sueño. ¿Querrá decir algo?

viernes, 18 de octubre de 2013

16-10-13 / 17-10-13

Pues nada... ahora en mi casa vive Jeff the killer y Lulú. Lulú duerme en mi cama y Jeff en mi sofá. ¿Qué dónde duermo yo? En el suelo... nah, duermo en el sillón. Menos mal que solo se quedan temporalmente.

Son las once y media de la noche, estoy en la mesa. Hacía tiempo que no me tintaba el pelo, esta vez de rubia. Ultimamente no suelo beber demasiado, apenas me tinto el pelo y... duermo más de 8 horas, quizás del cansancio...
Bueno... estoy escribiendo en el diario... plan gore uhm.... esta vez estoy escribiendo como hacer mi propio Slenderman, pero... ag, estaría muerto, pero bueno, un plan gore es un plan gore. Se me cierran los ojos hasta quedarme dormida. 
Me despierto y veo que el diario está... mojado. La ultima vez que sueño con gore. Cojo el móvil. Las cuatro de la tarde... joder. Veo que estoy sola en casa, ni Lulú ni Jeff están. Bueno... saben cuidarse solitos.

Me visto y salgo a la calle. De lejos veo a Ana, una amiga de Sherlock. Veo que en su bolsillo tiene chuches, me pongo en plan adorable para que me las de. Lo consigo, estamos hablando cuando veo que ya no quedan más chuches. Récord. Solo han durado 10 minutos.
Le digo que quiero más, Ana me dice de ir a casa de Sherlock. En un principio dudo de ir pero... ¿por qué no? a Sherlock no le caigo mal... o eso creo. 

Vamos a casa de Sherlock. Todo igual, no ha cambiado nada. Hasta su querida calavera sigue ahí, y seguramente en su frigorífico tenga dedos o una cabeza. 
Veo que Sherlock no ha cambiado a lo que me lleva lo siguiente. ¿Habré cambiado? Sé que en mi actitud psicópata ha cambiado, casi siempre tengo esa actitud con Tom, no paro de sonrojarme y ponerme nerviosa. A veces temo que se harte de que siempre esté así, pero es algo que no puedo controlar. Al igual que mi corazón. Estúpido e inútil corazón, no paras de hacer ruido, siempre me molestas.

Me haría gracia que un día Sherlock investigara mis casos, ah no, espera, que yo no tengo huella alguna. Sí, lo sé, el chiste más pésimo que hay en el mundo. Pero... no he de subestimar a Sherlock, si él investigara mis asesinatos, tarde o temprano daría conmigo. Lo sé. Los buenos psicópatas no dejan huella de sus obras de arte.

Ana dice de hacer algo, cojo mi cuaderno y le digo de buscar a algún caso, al parecer, Sherlock también quiere. Uhm... como en los viejos tiempos.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Misterios y más misterios.

Vuelvo a casa y veo delante de la puerta una cesta. Uhm... galletas y oh, que sorpresa, de Claire. 
Abro la puerta y veo a todos en el salón. 

Todos: ¿Quién es esa?
Lulú: Hi!

¿CÓMO MIERDA...? ¿QUÉ...? 

Yequi: Se parece a Mery de pequeña
Jeff: ¿Quién es?
Lulú: Su nueva inquilina. Voy a estar unos días aquí.

Y ENCIMA SE INVITA ELLA SOLA SIN CONSULTARME. DIOS. QUIERO MI HACHA Y DECAPITARME.

Yo: Eh... sí... es mi... nueva inquilina. ¿Cómo estás, Steven?
Steve: Mejor y gracias.

Después de una charla, se van todos. Ahora estoy con Lulú y Rem.

Lulú: ¿Dónde duermo?
Yo: ... en mi dormitorio, yo dormiré en el sofá...
Lulú: ¿Puedo bañarme?
Yo: Tú en tu casa, maleducada...

Después de ducharse la veo con una camisa mía. Dios... que infierno. De repente se apaga la luz. Enciendo una vela y la pongo en la mesa. Ahora estamos sentado en el sofá, menos Rem, el pobrecito está de pie. Empieza a llover.

Rem: Ultimamente se te ve mucho las alas. Se ven ahora en la pared. 
Yo: Normal, estamos a oscuras, y ahora se verá la silueta de las alas. 
Lulú: Como extraño eso...
Yo: ¿Cómo...?

Lulú me susurra algo en... en.... ENOQUIANO. ¿NEFILIM? ¿ÁNGEL?

Lulú: Caido. Ángel caido.
Yo: Eh... ¿cuántos años tienes...?
Lulú: miles... millones... y aparento 12. Pero es normal, cada monstruo aparenta una edad, pero por lo que he visto, los nefilim no, crecen como los humanos, aunque tú ahora mismo tiene capacidad de 18 años, por eso bebes, tienes más fuerza de la normal... etc.
Yo: Oh dios...
Lulú: ¿Uhm?
Yo: Y YO PENSANDO QUE NO HABÍA NADIE MÁS VIEJO QUE JAMES. OH DIOS. JIMMY, TE HAN QUITADO EL PUESTO. 
Lulú: Capacidad de 18 años tienes pero... de mentalidad... lo dudo...
Yo: ¿Ya estamos? ¿Vas a volver a llamarme plana?
Lulú: No, que si no, acabamos con desangre nasal. 

Silencio profundo... Lulú me ha dicho de no contárselo a nadie. ¿Tendrá alguna relación con Gabriel, mi padre? Me da cosa preguntarle eso...

Lulú: ¿Tú modo psicópata es por alguna razón?
Yo: Si es por Angus, no. Mi modo psicópata no es por Angus, nací con ella y es algo que me gusta.
Lulú: Está bien.

Si fuera por Angus, estaría obsesionada con matarle, y no es así. A veces creo que tengo una mente como Light Yagami y otras veces como L. 

Rem: Entonces Lulú, ¿no tienes alas?
Lulú: Las tengo cortadas, por así decirlo, es por eso que no se ven. Mery-chan.
Yo: Dime.
Lulú: *Pensamiento: ahora que está en modo psicópata aprovecharé* Tom sin camisa. *Pensamiento: JÁ, ya le vuelve a sangrar la nariz* 

Pasan las horas. Lulú ya está durmiendo en mi cama. Siento una tentación... ese libro... el que buscaba James, creo que Steve lo encontró y eso hizo que se corrumpiera. A-ahora que lo pienso...  ¿Cómo es qué sobreviví al dar mi "vida" a cambio de Steve sin recibir ningún daño? ¿Algo de mí habrá desaparecido? ¿Recuerdos? ¿Mi parte humana? ¿Qué? ¿Por qué...? Dios Mery, piensa en Tom aunque tengas desangre nasal, eso es mejor que rayarte por estúpidas preguntas.

Lulú: 

martes, 15 de octubre de 2013

"Sacrificio" 3.

Al girarme escucho desde lejos un "Mery" dios, Yequi grita alto cuando quiere.

Yo: Anda. ¿Qué haces aquí?
???: ¿No puedo estar aquí?
Yo: N-no es eso... 
Lulú: Por favor. ¿No ves qué está feliz de verte o no te das cuenta?
???: Eh...
Yo: Ni si quiera sé como te llamas.
???: Gabriel.

Gabriel me da una amapola azul, me la pone en la oreja y me da un beso en la mano, como hacía antes los caballeros. Mi padre se llama... Gabriel.

Gabriel: He de irme señoritas. A más ver.

Gabriel desaparece. Curioso, la ultima vez que le ví también me dió una amapola azul. Sonrío, pero aún sigo enfadada. Lulú lo nota.

Lulú: ¿Sigues enfadada?
Yo: ME HAS TOQUETEADO.
Lulú: Ya te he dicho que no tienes nada.
Yo: ¿QUÉ NO TENGO NADA? ¿Y QUÉ HACES MIRANDO PERVERTIDA? QUE ME HAN TOQUETEADO AY DIOS.

No paro de dar vueltas, veo que han vuelto a salir mis alas, esta vez solo me asusta y doy un grito. Lulú se ríe.

Lulú: La plana se asusta de sus propias alas.
Yo: No estoy plana.
Lulú: Tengo más que tú.
Yo: ¿Te crees qué me importa?
Lulú: Soy más pequeña que tú y tengo más que tú. 
Yo: AJFAGIAWGKIWAGKANVGUEGNU GOREEEEEEEEEEEEEEEEEEE. NO QUIERO HABLAR DE ESTO.
Lulú: ¿Sabes? Eso lo podría decidir Tom. ¿No?

Modo psicópata mode ON. ¿POR QUÉ TE SONROJAS? QUE NO TE SONROJES. JODER. SANGRE DE LA NARIZ NO. NONONONONO. ME CAGO EN TODO.

Yo: ¿Q-QUÉ?
Lulú: Anda. Te sale sangre de la nariz. Mery... el tirante del sujetador.
Yo: ¿P-PERO TÚ EN QUÉ TE FIJAS?
Lulú: Anda. El sujetador es negro.
Yo: E-es azul. Que. Estoy. Diciendo. PARA.
Lulú: Eres tú la que sigue la conversación, lista.

Empiezo a dar vueltas y a reírme con mi modo psicópata. No deja de sangrarme la nariz.

Lulú: Mery, se te ve el hombro y la mitad del sujetador. Mujer, tápate, aunque... tampoco es que tengas mucho.
Yo: ¿Acaso te pone o qué? 
Lulú: No. Pero ¿y si viniera Tom ahora qué? Anda... ahora te sale más sangre que antes.
Yo: Q-QUE PARES. YA.

Después de eso, desayuno y me pongo mi ropa. Me dispongo a ir a casa, quiero ver como está Steve.

lunes, 14 de octubre de 2013

"Sacrificio" 2.

No puedo evitar enfadarme. ¿Cómo he llegado hasta la casa de Lulú? Y esta camisa me queda excesivamente grande. Se me ve el hombro y todo, dios, y el escote... aggggg, botones, bendito botones. 

Lulú: Pareces enfadada.
Yo: ¿C-cómo quieres que no lo esté? Esta no es mi camisa, y mi brazo está vendado, eso... eso... quiere decir q-que... ME HAN TOQUETEADO. OH DIOS.
Lulú: Tranquila, te he "toqueteado" yo, y he de decir... que no tienes nada. 
Yo: ¡¿QUÉ QUIERES DECIR CON ESO?! 
Lulú: Pues que estás plana, mujer. 
Yo: Muchas gracias por el cumplido.
Lulú: Ya veo, estás acostumbrada a que te digan que estás plana. Algún día alguien te confundirá con una tabla de planchar.
Yo: MI REPUTACIÓN COMO PSICÓPATA ESTÁ POR LOS SUELOS.
Lulú: Eh... no... 

No la escucho, no paro de dar vueltras mientras grito. Dios mío. Mi reputación por los suelos... al menos Steve... estará vivo... aunque... ¿seré ahora humana? ...

Lulú: Deja de dar vueltas, Mery. 
Yo: ¿Te molesta?
Lulú: Sí. Me mareas bastante, tienes unas alas enormes. 

Me miro la espalda y efectivamente, tengo alas, no puedo evitar asustarme y dar vueltas corriendo diciendo "quitámelo" es la primera vez que veo mis alas. Tengo... alas... sigo siendo nefilim. Que alivio.  


Sigo dando vueltas mientras grito, cuando noto agua en mi cara. 

Yo: ¿Qué estás haciendo?
Lulú: Acaban de desaparecer tus alas, Mery-chan. 
Yo: Un. Momento.

Me acerco a Lulú, más enfadada de lo normal.

Yo: Ahora mismo me dices que eres, Lulú. 
Lulú: ¿Q-qué?
Yo: Sabes mi nombre y solo los no-humanos pueden ver las alas de los nefilim, así que dime. ¿Qué eres?
Lulú: ¿Q-qué más t-te da?
Yo: Me importa mucho.

Lulú está callada. Esto me resulta bastante sospechoso. Escucho unos pasos, de hombre. Me giro para ver quien es. Dios, estoy muy cabreada, porque no tengo el hacha, si no...

"Sacrificio"

Está claro que no estoy en el cielo. Mi cielo es un parque de atracciones, no estar con ellos. 
Veo que Yequi ha tocado el diario, pues ve a Rem y habla con él. Ay dios, al final todo el mundo verá a Rem... Me levanto pero en seguida me estoy quejando del brazo. Ni si quiera me lo han vendado, bien, esto va genial.

Yequi: Mejor que te quedes en cama aún, Mery. ¿Cómo te sientes?
Yo: Con... frío.
Yequi: Casi mueres, estúpida. Nunca piensas. Nunca. 
Yo: ¿Y Steve?

Todos se miran... no... no puede ser...

Rem: Mery, caisteis al río los dos. Solo podíamos salvar a uno. 
Jeff: Pero... el cuerpo de Steve está en el sofá. 
Yequi: Mery, seguro que puedes hacer algo. ¿A qué si?
Rem: Oye. No le pidas tanto.
Yequi: ¿Cómo?
Rem: Si usa alguno de sus poderes es capaz de morir. ¿No ves qué aún sigue algo débil? 

Escucho la tele de fondo.... "Tenemos nuevas noticias. El cádaver que encontramos en el río, ya no está, ha desaparecido. Al igual que la silueta negra. Seguiremos informando" 

Veo desde mi cuarto esta silueta negra. ¿Sus alas? 

Han pasado 2 horas. He salido, estoy en el parque y está empezando a llover. Me dirijo a casa cuando noto una mano encima de mi hombro, me doy la vuelta y veo aquel hombre que ví aquel 12 de diciembre.

???: Lo siento por la pérdida.
Yo: ¿Por qué apareces justo ahora? 
???: No podemos estar aquí mucho tiempo. Órdenes son órdenes.
Yo: Haz algo... sé que tu puedes. Con un simple chasquido puedes hacer cualquier cosa. 
???: Poder puedo, pero necesitaría un sacrificio. Una vida por otra vida.
Yo: Yo me ofrezco. Soy más fuerte que un humano.
???: Siendo tu caso, si "mueres", podrías ser solo humana. ¿Estarías dispuesta a ello? 
Yo: Sí... 

Menudas conversaciones tengo con mi padre... me toca la frente y de repente caigo al suelo, cierro los ojos lentamente. 

Abro los ojos lentamente, estoy en una cama. No es mi cama, donde estoy. Me levanto y veo que tengo una camisa puesta y el brazo vendado. Dios, que enorme es esta casa. Llevo andando media hora, creo que me he perdido. Creo que he encontrado la cocina, veo a una niña... un momento... ¿Lulú? 

Lulú: Vaya, ya has despertado. No sabía que fueras tan dormilona.

¿Qué... hago... aquí?

domingo, 13 de octubre de 2013

The end. 3.

Le miro a los ojos cuando lo veo, ha usado... MAGIA NEGRA. Ahora entiendo todo, perfectamente. El por qué quiere matarme. La magia negra le ha corrompido, y él no me ha hecho caso. Siento... furia... oh...
Empiezo a morderle la oreja de Steve arracándole un trozo. Él se separa de mí, no deja de gritar. Escupo la oreja, me acerco a Steve y le doy un puñetazo en su mano donde sujeta el hacha, haciendo que la tire al suelo.

Steve: Esta no eres tú...
Yo: Oh... si soy yo. ¿Acaso no me ves, idiota?

Le doy un puñetazo en la cara haciendo que caiga al suelo. Se intenta levantar cuando le doy una patada en la barbilla haciendo que caiga de espaldas. Bajo la mirada y empiezo a reírme. Me vuelvo a acercar a él y le cojo del cuello de la camisa. Ahora su mirada es de arrepentimiento. En cambio mi mirada es de furia es... psicópata.

Steve: M-Mery... lo siento...
Yo: ¿Lo sientes? Una tiene su paciencia. 

Le suelto del cuello de la camisa haciendo que se dé un golpe, y me pongo a hablar. No dejo de reírme.

Yo: Te he perdonado muchas veces. Pero ya no. Me has intentado matar. Has intentado matar a Jeff, has cortado una parte de mi pelo. No sabes lo cuanto esperaba a esto. A puño limpio matar a alguien. No sabes cuanto.
Steve: Pero si tu eres...
Yo: Soy incapaz de matar a una persona que quiero, y querídisimo Steven, ya no eres el mismo. Me has desobecido y pagarás por ello.

Steve se levanta y coge el hacha. Lo vuelve a lanzar contra mí, y esta vez roza con mi brazo. Mi brazo está sangrando. Sangre... necesito... cojo el hacha con la otra mano. Estoy demasiado débil. 

La mirada de Steve es diferente. Veo como retrocede con lágrimas en los ojos. Solo dice "¿qué he hecho?" mi furia desaparece, le miro preocupada. Se acerca a mí y coge el hacha.

Yo: ¿Steve?
Steve: Lo siento Mery.... 

Veo como se hinca el hacha en el pecho. Unas gotas de sangre caen en mi cara. Aún sigue vivo, le cojo y lo llevo a rastras para ayudarle. Estamos en un sitio donde hay un río. Intenta hablarme pero solo sale sangre de su boca. Solo diferencio un "gracias".

Veo desde lejos Jeff y Rem viniendo, por dentro me siento feliz, pero también algo enfadada por desobedecerme. 
Intento curar a Steve, todavía puedo ayudarle... lo sé. No para de salir sangre en su boca y eso hace que me sienta más inútil. Me distraigo un segundo y veo Steve lanzándose al río. Antes de tirarse, le abrazo, y eso hace que caigamos los dos al río. 
El agua... tal vez ese sueño... fuera una visión...

~14 horas después~ 

Abro los ojos. ¿Estaré en el cielo? ¿Habré muerto? No. Veo a Yequi, a Jeff y a Rem conmigo. Estoy en mi cuarto... Mio me lame la mejilla.

The end. 2.

No sé donde estoy, y por mi culpa ahora Jeff está también en peligro. Joder. Por lo que veo. La calle está abandonada, no hay ni un alma en esta calle. Estoy perdida, todo me parece igual. Quizás Rem sepa la dirección correcta.

Yo: Rem. ¿Sabes el camino?
Rem: Por aquí.

Rem señala a mi derecha. Por ahí es. Mierda. Steve se ha despertado y sabe donde estoy por mi presencia. Joder. ¿Qué hago? ¿Me sacrifico para qué Jeff esté a salvo o morimos los dos? No voy a permitir que alguien muera por mi culpa.

Yo: Rem. Llévate a Jeff de aquí.
Jeff: ¿Y tú qué Mery?
Yo: Distraigo a Steve. 
Jeff: ¿¡Estás loca?! 
Yo: No voy a permitir que alguien muera por mi culpa.
Jeff: P-pero...
Yo: ¡Que vayas joder!

Jeff se va. Bueno... aquí llega mi hora. Veo desde lejos la silueta de Steve. Tiene mi hacha. Hijo del cordero, la próxima vez coges otra cosa. Copión hijo de... agg... no gano nada con esto.

Steve: Pensé que huirías.
Yo: Volví a por mi hacha, idiota.
Steve: Abadeer... en serio, flipo contigo. Siempre de cachondeo.

Steve lanza mi hacha contra mí. Con suerte la esquivo, casi me roza el cuello, pero me ha cortado la mitad del mechón. Joder. Ahora un lado corto y otro largo.

Steve: ¿No vas a hacer nada? Te lo he puesto fácil.

Cojo el hacha, pero, demasiado tarde, Steve ya está cerca mío y me acaba de empujar. Me hallo tirada en el suelo. Soy un blanco fácil. Esquivo todos los ataques y consigo levantarme.
Es inútil, no puedo... no puedo hacerle daño. Tira el hacha y me coge de los brazos. Me mira y me susurra algo "seré bueno y te diré lo que más deseas antes de morir. Gracias"

Al menos... moriré... con lo que deseaba oír...

The end. 1.

"Se ha encontrado un cádaver en el río. Aún no sabemos quien es. Más tarde, le daremos información del asunto. De momento, al lado del cádaver tiene una silueta negra. Como signo de alas. Como ya he dicho, cuando sepa algo más, lo diremos. Muchas gracias"

~2 días antes~

Estoy... cayendo... noto como el agua entra en mi cuerpo... he caído de un precipio y estoy cayendo a lo más profundo del mar. 

¿Qué... hago en mi cama? ¿Un sueño? Ag. Odio este tipo de sueños. Son las dos de la tarde. Creo que al estar con Tom se me ha pegado la costumbre de dormir tanto. 
Jeff está aquí. Estamos hablando de planes gores. Rem también está con nosotros, Mio se ha ido con Yequi. Guardo el cuaderno en mi camisa. Seguimos hablando cuando siento un golpe en la cabeza.

Memorias de mi vida pasan por un segundo cuando abro los ojos. Me encuentro atada junto al lado de Jeff, él está como yo, atado. 
(Más o menos algo así): 

Estamos en una habitación. Por lo que puedo comprobar de las paredes, una casa abandonada. Veo que en la esquina está mi hacha. ¿Qué hace ahí? ¿Acaso Steve ya sabe cómo matarme? Jeff está despierto.

Jeff: ¿Qué hacemos aquí, Mery?
Yo: No... no lo sé.

¿Qué hago? Mierda, no sé que hacer. Empiezo a tener una risa psicópata, Jeff me mira.

Jeff: ¿M-Mery?
Yo: VENGA. SAL. ACASO TIENES MIEDO DE NOSOTROS. GALLINA. 
Jeff: Esto...
Yo: LAS ARAÑAS SON HERMOSAS. VIVA EL GORE. PERO TÚ NO. TÚ A LA MIERDA.
Jeff: ¿Por qué gritas?
Yo: ¿Y POR QUÉ NO? LA VIDA ES BELLA. MENTIRA. COMO NO SALGAS TE VOY A HACER LA PEOR SONRISA DE LA HISTORIA. QUE. SALGAS. YA. O QUIZÁS ES QUE ESTÉS OCUPADO EN TUS COSITAS.
Jeff: Mery. Cállate.
Yo: PUES AHORA CANTO LALALALALALALALA SOY UNA SUPERSTAR. AJÁ AJÁ AJÁ AJÁ. PERO MIRA COMO MOLO CON EL PELO ASÍ, PERO MIRA COMO MOLAN LOS PECES EN EL RÍO.
Steve: ¿Te quieres... callar?

Me callo y lo miro. Lo sabía. Sabía que este día llegaría. No entiendo por qué ha traído aquí a Jeff. Veo de repente a Rem a mi lado. Cierto, antes del golpe me guardé el cuaderno. Empiezo a cantar otra vez y Steve se acerca a mí para dejarme inconsciente, pero antes de que me haga nada, le doy una patada en el estómago, haciendo que retroceda. Rem, aprovechando la oportunidad, le da un golpe en la cabeza dejándolo inconsciente.

Rem: Salid de aquí ya.
Yo: Si nos desastas antes, mejor.

Rem nos desata y salimos de la casa. Estoy perdida, no sé donde estoy. Cojo de la mano a Jeff y empiezo a correr.

Todos contra Steve.

¿Soy la única que... no haría ni una pizca de daño a Steve? Porque a todos los demás, lo harían. No lo entiendo. 
El otro día le prometí a James que buscaría una solución. Le mentí, y por dentro me siento mal por haberle mentido. Pero no tolero que alguien se preocupe por mí. Me hace sentir mal. 
Toco el piano, quiero hundirme en mis pensamientos, pero no puedo. No puedo viajar a mi mundo imaginario. 
Rem y Mio dicen que estoy desanimada. Es normal joder, que tu mejor amigo te... intente matar. Y encima el día que quedé con James noté que una estúpida lágrima cayó de mi ojo. Menos mal que no se dió cuenta. 

Yo: Rem... ¿ves mi esperanza de vida?
Rem: No. Tu debistes haber muerto el día que te rajastes las venas.
Yo: Pues ya ves que no. 

No puedo evitar reírme. Oh no... una de mis risas psicópatas. Empiezo a sentir odio. Demasiado odio. Cojo el hacha y salgo de casa. Necesito... ¿qué es lo que necesito? ni yo misma lo sé.
Rem y Mio me siguen. Veo a Steve por la lejanía. Me quedo quieta, no dejo de mirarle. Una parte de mí quiere decirle "A que esperas, hazlo ya de una vez" pero por otra, mi faceta tímida.

Steve me está mirando. Ahora mismo podríamos pelear. Podría terminar toda esta estupidez. Pero no, seguí mi camino. Necesito sacar mi... modo psicópata. Otra vez mi risa psicópata. Bajo la mirada con una sonrisa y veo las cicatrizes en mis muñecas.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Jeff vs Mery 8º

Voy a casa de Mery. Ha pasado 1 semana sin que me necesite. Nuevo récord. Me dirijo a su casa y de lejos escucho el piano. En serio ¿qué clase de psicópata toca el piano?

Toco la puerta. La puerta se abre. Veo a Mery que sigue tocando el piano. ¿Quién demonios abrió la puerta? Escucho un maullido. ¿Un gato? Dios, Mery me sorprende cada vez más. 
Mery deja de tocar el piano.

Mery: Te iba a enviar un mensaje, veo que te has adelantado.
Jeff: Me parecía extraño que tardaras tanto en enviar un mensaje, decidí venir. No puedo vivir sin tus galletas. 

Mery no dice nada, se levanta de la silla y se tirá al sofá. Mira al techo.

Jeff: ¿Hoy no viene Steve?
Mery: No. Hoy puedes considerar... un día... libre, por a sí decirlo. Jeff, he decidido algo.
Jeff: Pues dime.
Mery: Quiero que toques el cuaderno que tengo en mi mesa, y veas lo que veas, no te asustes.

Si es el cuaderno que a veces me enseña donde tiene sus planes gores. Toco el cuaderno. QUÉ. COJONES. ES. ESO.

Mery: Te presento a Rem, mi shinigami. Nos acompañará. Es buena... "gente".

Mery me explica todo. Joder, ya dentro de nada la veo dominando el mundo. El gato ese se ha quedado en casa, y como no, Mery se ha llevado su hacha. Estamos hablando mientras andamos por la calle, cuando Mery y Rem se detienen.  

Jeff: ¿Aquí es?
Mery: Sí. Si me disculpais... ahora vengo. Rem, quédate con Jeff.

Mery coge una piedra y rompe los cristales de la ventana, entra en la casa. Menuda tía. Esto es... incómodo. ¿Y si Rem me pregunta algo? Es la primera vez que me siento raro. 

Jeff: ¿Cuánto tiempo llevas con Mery?
Rem: Más de 3 años. Veo tu esperanza de vida.
Jeff: Oh bien, pues no me la digas, prefiero que sea una sorpresa el día que muera.

De repente se escuchan unos gritos y hachazos. Ahora hay silencio. Veo como Mery tapa la ventana rota con la persiana. Se vuelve a escuchar gritos. Dios, me va a estallar los oídos con tanto grito. Otra vez hay un profundo silencio. Se abre la puerta lentamente y Mery sale. Está llena de sangre, hasta el pelo está lleno de sangre.

Rem: ¿Ya has creado arte?
Jeff: ¿Arte?

Mery con una sonrisa asiente y nos dice de entrar a ver la obra de arte. Todo el pasillo de la entrada lleno de sangre. Sigo andando cuando veo el final del pasillo. Un charco de sangre. La víctima está colgada de la pared, no tiene piernas, Mery se las ha cortado. Los brazos están llenos de cortes, al igual que en la cara. El ojo de la derecha no está y el de la izquierda está colgando. En cuanto a los dientes, todos están cortados a la mitad. Y la sonrisa... jé, idéntica a la que tengo yo. Ahora que me fijo, Mery ha quitado las uñas de la víctima.

Escucho una voz detrás mía, de Mery, diciendo esto "El gore no es aqueroso, es arte".

domingo, 6 de octubre de 2013

5-10-13 Más tarde

Abro lentamente los ojos... estoy... en mi cama. Me levanto y voy al salón, Steve está allí. Está hablando por el móvil con Claire. Menos mal, ella está bien.
Steve termina de hablar y me ve de pie.

Steve: Creo que me voy a ir Mery. Claire me necesita.

Steve se dirige a la puerta. No puedo evitar cabrearme. Bajo la mirada, ocultando mi rostro con el flequillo. Siento rabia que me deje sola sabiendo que perfectamente un demonio podría venir a matarme.

Yo: ¿Ni si quiera un gracias de haberla salvado?

Steve se detiene delante de la puerta. No dice nada hasta unos minutos. 

Yo: Steve, he dado mi vida por Claire. ¿Y ni un gracias? 
Steve: No has muerto.

¿Eso ha ido con... segundas?

Yo: ¿Qué no he muerto? Solo te pido un puto gracias, Steve. No dos. ¿Tanto te cuesta decirlo?

Steve se gia mirándome... esa mirada... si... tiene ganas de matarme. Lo veo. No me doy cuenta y veo que Steve me empuja hasta la pared. Dios... como ha dolido... estoy bastante débil para reaccionar.

Steve: ¿Y que más te da que te de un gracias? 
Yo: ¿Que que más da? No es la primera vez que me arriesgo por Claire. Y también me he arriesgado muchas veces por tí. ¿Acaso no lo merezco?

No para de mirarme con enfado, y no puedo protegerme... y Rem... no está. Joder.

Yo: Me dijistes que no me matarías. 
Steve: ¿Qué?
Yo: Se te nota en la mirada que quieres matarme.

Steve se aleja un poco de mí, parece algo... arrepentido. 

Yo: Déjame sola, Steve.
Steve: A tí los sentimientos te controlan, a mí no. Esto está claro. Lo siento.

Después de eso, Steve se va. ¿Este es... mi destino? ... ¿Morir a manos de... mi mejor amigo?

sábado, 5 de octubre de 2013

Claire.



Claire por así decirlo es como una especie de... admiradora o amiga. No sé expresarlo muy bien. Desde que la ayudé a escapar del manicomio siempre ha estado agradeciéndomelo, y no me molesta, para nada. Pero creo que cansa tener que escuchar gracias todos los días. Después de todo, eso ya pasó hace años. Aunque si me gustaría tener que escuchar un gracias de Steve, pero lo veo imposible... es un orgulloso. Hasta que cuando salvé la vida a Claire, dispuesta a dar la mía a cambio, ni un gracias. Por lo que veo, existen cosas imposibles.

Claire es pelirroja, pero hace 1 semana se tintó el pelo de rubio. No le queda nada mal. Siempre viste de colores alegres y sí, es super sonriente. Muy risueña.
Vamos, lo contrario a mí. Es sonriente, guapa, viste bien... y de la actitud vamos, no me sorprendería si dijera que fuera un ángel.

Y bueno ¿que más? me parece una chica bastante adorable. Si hicieran un concurso de quien es más adorable de si ella o yo está claro quien es la ganadora. 

Muchas veces al despertarme veo una nota debajo de la puerta, de Claire. Siempre me trae dulces como agradecimiento.
No sé mucho de su pasado. Solo sé que es hija única y poco más, sus padres se han divorciado y ahora vive con su padre.

5-10-13

Estoy con Steve ahora mismo hablando sobre el libro. Sí, le he contado todo y me dijo que no me preocupara.

Recibo una llamada. La peor llamada que he podido recibir... Claire está... la han asesinado unos demonios. Steve empieza a llorar y sale de la casa corriendo para ver a Claire. Yo lo sigo, no sin antes coger el cuaderno.

Llegamos a casa de Claire. Un charco de sangre y ella en medio...

Steve: No... 

Es lo único que puede decir, está llorando. La primera vez que le veo llorar. Me acerco a Claire, me siento. 

Yo: Cerrad los ojos.
Steve: ¿Cerrad...?
Yo: Perdón, cierra. No quiero que te quedes ciego. 

En verdad me refería a Rem. Cuando veo que ambos cierran los ojos, toco la frente de Claire. Una luz que cegaría a un humano empieza a salir de mi mano.
Claire vuelve a respirar. Steve ahora llora de alegría. Me levanto del suelo con una pequeña sonrisa. Que bonito, Steve y Claire abrazados. 

Rem me mira preocupado, caigo al suelo sin enterarme. Me siento muy débil. Escucho gritos hasta que mis ojos se cierran lentamente...