lunes, 14 de octubre de 2013

"Sacrificio" 2.

No puedo evitar enfadarme. ¿Cómo he llegado hasta la casa de Lulú? Y esta camisa me queda excesivamente grande. Se me ve el hombro y todo, dios, y el escote... aggggg, botones, bendito botones. 

Lulú: Pareces enfadada.
Yo: ¿C-cómo quieres que no lo esté? Esta no es mi camisa, y mi brazo está vendado, eso... eso... quiere decir q-que... ME HAN TOQUETEADO. OH DIOS.
Lulú: Tranquila, te he "toqueteado" yo, y he de decir... que no tienes nada. 
Yo: ¡¿QUÉ QUIERES DECIR CON ESO?! 
Lulú: Pues que estás plana, mujer. 
Yo: Muchas gracias por el cumplido.
Lulú: Ya veo, estás acostumbrada a que te digan que estás plana. Algún día alguien te confundirá con una tabla de planchar.
Yo: MI REPUTACIÓN COMO PSICÓPATA ESTÁ POR LOS SUELOS.
Lulú: Eh... no... 

No la escucho, no paro de dar vueltras mientras grito. Dios mío. Mi reputación por los suelos... al menos Steve... estará vivo... aunque... ¿seré ahora humana? ...

Lulú: Deja de dar vueltas, Mery. 
Yo: ¿Te molesta?
Lulú: Sí. Me mareas bastante, tienes unas alas enormes. 

Me miro la espalda y efectivamente, tengo alas, no puedo evitar asustarme y dar vueltas corriendo diciendo "quitámelo" es la primera vez que veo mis alas. Tengo... alas... sigo siendo nefilim. Que alivio.  


Sigo dando vueltas mientras grito, cuando noto agua en mi cara. 

Yo: ¿Qué estás haciendo?
Lulú: Acaban de desaparecer tus alas, Mery-chan. 
Yo: Un. Momento.

Me acerco a Lulú, más enfadada de lo normal.

Yo: Ahora mismo me dices que eres, Lulú. 
Lulú: ¿Q-qué?
Yo: Sabes mi nombre y solo los no-humanos pueden ver las alas de los nefilim, así que dime. ¿Qué eres?
Lulú: ¿Q-qué más t-te da?
Yo: Me importa mucho.

Lulú está callada. Esto me resulta bastante sospechoso. Escucho unos pasos, de hombre. Me giro para ver quien es. Dios, estoy muy cabreada, porque no tengo el hacha, si no...

No hay comentarios:

Publicar un comentario