sábado, 19 de octubre de 2013

18-10-13

Estoy en el bar. Me duele la espalda y el cuello de dormir en el sillón. El camarero se acerca a mí con un bote, dentro hay una araña. Cojo un cuchillo y corto las patas de la araña, después juego con lo que queda de la araña mientras hablo con el camarero.

Camarero: Te noto cansada, Mery.
Yo: Ahora duermo en el sillón y... me duele todo.
Camarero: Puedes quedarte hoy aquí.
Yo: ¿Seguro?
Camarero: Claro. Te mereces más que eso por todo lo que haces.

Son las once de la noche, escribo un plan gore y me duermo.

*Estoy en un salón. Llevo una sudadera negra y tengo la capucha puesta. Veo que en frente mía, hay unas escaleras, las subo hasta llegar a un pasillo. A mi derecha está la puerta de la entrada, y a la izquierda el pasillo. Decido ir por la derecha, abro la puerta y me encuentro en un jardín, veo a una pareja con una niña pequeña, pelirroja. Se les ven felizes, al verlos así noto que se me caen lágrimas. Me siento culpable de mi existencia, si no fuera por mí, Yequi tendría una vida normal.

Me seco las lágrimas cuando veo que tengo sangre en mis dedos, sigo llorando y vuelvo a quitarme las lágrimas, cada vez hay más sangre en mis manos. Estoy llorando sangre. ¿Eso es... posible? ¿Qué es todo esto? Dejo de ver mis manos y miro al frente. Ahora estoy delante del manicomio donde estuve. Sigo con la capucha puesta. Decidida, abro la puerta y me encuentro en la salida. No hay ningún alma. Parece abandonado, las paredes parecen tener... sangre. 

Ando por el pasillo y me asomo en la ventanilla de la puerta de cada habitación, todas las paredes llenas de sangre y en el medio, el cadáver de un niño o de una niña. 

Al llegar al fondo del pasillo, veo la habitación de Angus. Abro la puerta lentamente y solo veo en la habitación una mesa y una pared llena de fotos. Fotos de... Steve y yo... En la mesa veo un cuaderno con una dirección... Londres. Se empiezan a escuchar gritos de dolor, gritos de niños... De repente se escuchan golpes, cada vez más cercanos a donde estoy yo, a la vez que se escuchan los golpes suena otro ruido de caer un cristal. Los golpes se escuchan detrás de la puerta, y los gritos suenan más fuertes, la puerta se abre de un golpe, haciendo que esta se rompa en dos*

Despierto con la respiración acelerada y con lágrimas en los ojos. Salgo corriendo del bar dándole antes las gracias al camarero, vuelvo a casa y me quedo pensando en ese sueño. ¿Querrá decir algo?

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