Nací en 1998 en el 14 de enero, al nacer, mi madre nos llevó a mí y a Charlie a un orfanato. Charlie dice que era un horror. Estuvimos 2 años ahí hasta que nos adoptaron, Samanta y Dani, nuestros padres adoptivos.
A los 4 años me empezé a interesar por los insectos, siempre salía para coger un insecto y experimentar con ellos. Mi padre siempre me regañaba, y mi madre siempre intenta defenderme, y bueno a Charlie, más bien le importaba poco. Charlie siempre era una niña buena, estudiosa, amable y ayudaba a los demás.
El día que antes murieran mis padres adoptivos, fuí a la calle a buscar insectos, mi padre me empezó a buscar y cuando me encontró no dijo nada, solo me cogió del brazo y me llevó a casa. Empezó a regañarme de porque soy así, de ser tan diferente a Charlie, que debería ser como ella. "Los adoptados son un accidente, y tú eres uno" esas fueron sus últimas palabras.
Eran las 11:30 de la noche, yo estaba leyendo, me prohibieron salir, y no tenía nada mejor que hacer. Mis padres estaban durmiendo, Charlie había salido con unos amigos. Me dormí a las 12. Al cabo de unas horas, me despierto y huelo a humo, voy a avisar a mis padres adoptivos, veo que la puerta de su habitación está cerrada, intento abrirla, pero nada, no podía, así que salgo para pedir ayuda.
Nada más al salir de la casa, veo a la gente mirando. Llegan los bomberos intentando apagar el incendio. Al apagar el incendio, los bomberos miran a ver si mis padres adoptivos están vivos. Están muertos. Toda la gente empieza a acusarme de que están muertos por mi culpa. Todos pensaron en llevarme al manicomio por lo que hize. Me llevaron antes a comisaría discutiendo si llevarme a un manicomio era la opción correcta, ya que todo el mundo sabía lo que hacía con los insectos, me tomaron como una psicópata. Aquella misma noche me llevaron al manicomio.
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