sábado, 4 de enero de 2014

Primera fiesta.

No puedo evitar sentirme "emocionada", hoy en el trabajo me han mandado una misión, en una fiesta no-humana. Nunca he asistido a ninguna fiesta. 
Bien, para la fiesta tengo que vestirme con estilo steampunk y con una máscara. Parece que los no-humanos siguen teniendo estilo.

Han pasado 3 horas. Ahora mismo me hallo encima del tejado de una casa, sentada mirando el paisaje, con Steve. La fiesta es a las 10 pm.

Steve: No te sientas emocionada por esto. No sé que es peor, si las fiestas humanas o no-humanas.
Yo: Cállate idiota. Siempre estás igual. ¿Ves algo positivo? 
Steve: Mira quien fue a hablar, la señora don negativa. 
Yo: Idiota.
Steve: Abadeer.
Yo: ¡Que no me llames así!

Odio que me llamen Abadeer. Me enfado nada más al escuchar ese nombre. Cojí mi hacha, le dí a un botón para que estuviera en su tamaño normal y le señalé. Debo controlar mis enfados, pero... es algo imposible. Estoy aburrida, hace 16 horas de mi última víctima, necesito crear más arte. Volví a pulsar el botón y el hacha se redujo al tamaño de un móvil. 

Steve: Me encanta tu hacha paragüas.
Yo: No es... un paragüas, porque tenga más o menos el mecanismo de uno. 

Cojí el móvil para mirar la hora. Las 8:25 pm. Menudo aburrimiento. 

Yo: ¿Cómo es... una fiesta humana?
Steve: ¿Y esa curiosidad, Skeleton?
Yo: Por lo que dijistes antes, idiota. 
Steve: Bueno... en una típica fiesta humana-
Yo: ¿Típica? Es decir, que no todas.
Steve: Déjame acabar...
Yo: Continúa.

Saco de mi bota una pequeña botella de ron y empiezo a beber, mientras escucho a Steve.

Steve: Pues bien, casi siempre suele haber, alcohol, drogas y sexo.
Yo: Solo me gusta la parte del alcohol.  
Steve: ¿Cómo sería tu fiesta ideal, Skeleton?

¿Obvio no? Cuerpos desmembrados, calaveras, música rock... que imagen más perfecta acabo de imaginarme.

Steve: No me hagas leer la mente, que duele. Skeleton... la baba.
Yo: Perdón. Me aburro.
Steve: Me pregunto que todo psicópata se aburre ¿no? y que hacen lo posible para satisfacer sus necesidades.
Yo: No. Sé lo que estás pensando y no.
Steve: Es algo natural que algún día quieras eso.
Yo: ¡No quiero otra charla de esas cosas que hacen las parejas en la cama! ¿¡Me entiendes?!
Steve: Tal vez sientas necesidad algún día...
Yo: ¡Cállate ya, idiota!
Steve: Cuando tengas pareja y sientes necesidad ya me dices.
Yo: Como si te crees que voy a contartélo A TÍ. RETRASADO.

Las 9:30 pm, ya queda menos. Ambos nos ponemos nuestras máscaras. He decepcionado a Steve, él creía que me pondría vestido. Creo que Yequi se decepcionó más.

Nos estamos dirigiendo ahora mismo al lugar donde está la fiesta.

Steve: Tenemos que tener cuidado.
Yo: ¿Por?
Steve: Nos estamos jugando nuestra reputación de nefilim y no somos precisamente una raza muy querida por los no-humanos.
Yo: ¿Por el poder?
Steve: Sí.
Yo: Cretinos... ¿a qué demonio tenemos que cargarnos?
Steve: Mira en tu móvil, te envié un mensaje de todo lo que sé sobre el demonio.
Yo: Empollón...
Steve: Adoras esto.

Bueno... ya estamos en la fiesta, y estamos dentro. Hay muchísima gente, ninguno es humano. Nunca pensé que esta fiesta de no-humanos fuera así. Siempre he oído que para la comida hay un menú especial, humano y el que no coma humano, se le echa de la fiesta. Pero claro, son rumores. 

Me acerco más de la cuenta a Steve, soy capaz de perderme.

Yo: Hay demasiados. ¿Cómo vamos a reconocerlos?
Steve: Yo soy el empollón, tu haces el trabajo sucio. Trabaja.  

Me separo de él y empiezo a buscar al demonio. Joder, hay demasiados, hay hastas dioses. Supongo que el que celebra la fiesta debe de ser alguien muy popular o algo por el estilo. 

Creo que me he perdido, esta casa es enorme. Intento hacerme paso entre los invitados, cada vez hay más. Desde lejos veo a alguien con ¿champán? en la mesa que está a su lado tiene una bandeja, ¿que será?

???: ¡Señores, ya está el menú especial! 

Sube la bandeja y muestra a todos el menú. Odio tener razón a veces. Miro a otro lado y sigo buscando. Intento alejarme lo más lejos posible de aquella mesa. Ahora apenas hay algún alma en el salón, están todos en la mesa por un cacho de humano. 
Nunca los comprenderé ¿humano? ¿tan apetitoso es? Voy a girarme para seguir buscando a nuestro demonio cuando siento un golpe en la cabeza que me deja inconsciente.

Cuando abro los ojos, veo el tejado. Me duele demasiado la cabeza. Voy a levantarme, pero... ¡estoy atada! y noto que sangre cae de mi boca. Me acaban de degollar. ¿Cómo es que no estoy muerta? ¿Acaso soy inmortal como ellos? ¿Habrá una forma de matarme? Noto como la herida que hay en mi cuello se va curando lentamente. 

???: ¿Ya has despertado?

Dirijo mi vista donde he escuchado la voz. No puede ser... ¿¡A-Angus?! ¿Y... Steve?

Angus: Si piensas que soy estúpido, estás equivocada, niñata.
Yo: Pues esta niñata te dejó sin ojos. 

Empiezo a reírme, siempre que estoy en momentos jodidos empiezo a reír para dar a entender que no estoy preocupada ni nada por el estilo. Angus, harto de escucharme reír, coge una pequeña daga y me la clava en el hombro. Lanzo un grito de dolor, pero empiezo a volver a reír. 

Angus: Que hacías aquí.
Yo: ¿Crees que te lo voy a decir?
Angus: Ya es hora de que te traten como es debido. 

Vuelve a degollarme por segunda vez, empieza a salir más sangre de mi boca. Siento demasiado dolor. Pero no impide que sonría. Se vuelve a curar la herida, y le miro con una sonrisa psicópata.

Yo: ¿Cómo es debido? 

Angus, una vez más, me clava su daga ahora en el estómago, siento tanto dolor que intento levantarme. Por un momento veo su cara aterrorizada de que pudiera soltarme de mis ataduras. Para asegurarse, me clava la daga en la pierna, empiezo a emitir un grito, que a cualquier humano mataría. El más asustado que antes, empieza a clavarme la daga en la otra pierna y en ambas manos.

Después del grito, veo como Steve, con mi hacha, sale de la ventana.  Mi vista se nubló en ese momento, se volvió todo negro, y en unos segundos, volví a abrir los ojos, pero esta vez era... distinto. Sentí que podía levantarme y así lo hize, pero al hacerlo, ví que... mi cuerpo seguía allí. ¿Había muerto? Es la primera vez que veo a Steve pelear.

Tengo que ayudarle, pero no puedo, no... puedo coger nada para protegerle. Empiezo a escuchar unos pasos y un ruido bastante irritante. Me desmayé de nuevo y cuando volví a abrir los ojos lo primero que ví fue a Steve. ¿Qué es todo esto? ¿He resucitado? 

Yo: Devuélveme mi hacha. 

Steve, al desatarme, me devuelve el hacha. Le doy al botón y la guardo en el bolsillo. Me limpio la sangre de la boca. 

Steve: Me he encargado del demonio por tí. ¿Estás bien?
Yo: No siento ningún dolor y mis heridas se han curado.
Steve: Creo que aún no sabemos mucho de nosotros.

Después de estos, nos fuimos y decidí averiguar más acerca de los nefilim.

No hay comentarios:

Publicar un comentario