jueves, 26 de septiembre de 2013

Jeff vs Mery 5º

Mery sale de la casa tan normal como siempre. Me adelanta. No puedo más, cojo el cuchillo con fuerza y me acerco a ella para mandarla a dormir. Cuando de repente aparece de la nada un hacha. Mery ha lanzado su hacha contra mí. Un centímetro más y estaría partido en dos.

Es mi momento para coger el hacha, así estará indefensa. Cojo el hacha con una mano, joder, como pesa. Cojo con las dos manos. No se mueve. ¿Pero qué...? 
Mery vuelve donde estoy y coge su hacha con una sola mano. Si antes me daba miedo ahora más todavía. "No juegues conmigo, sé defenderme" Ya, ya lo veo. 

Vamos a casa de Mery. Le pido que me de galletas. Dios, creo que es mi nuevo vicio aparte de mandar a dormir a la gente. Ella se sienta en el sofá coge un periódico como si no pasara nada. Tienes a un psicópata en tu casa, que en cualquier momento puede matarte ¿y qué haces? leer el periódico.
Cojo mi cuchillo y parto el periódico en dos. No sé por qué lo he hecho, pero Mery se ha mosqueado.

Mery: ¿SE PUEDE SABER QUE TIENES CON EL PERIÓDICO? ¿TE HA HECHO ALGO? AHORA TENDRÉ QUE HACER UN ENTIERRO, MUCHAS GRACIAS.

¿Un entierro...? ¿De qué habla? Si solo es... un periódico. Se levanta y va a la papelera. Tira el periódico diciendo "Adiós amigo espero que estés feliz en el cielo de los periódicos". Esta tía está loca. Quien iba a pensar que alguien como Mery, que es tan.... mona, por así decirlo y que por dentro es una psicópata. 

Coge un papel y un lápiz y se pone a dibujar. Me acerco para ver que dibuja pero dice que me aparte. Le hago caso. Dios. Cada vez parezco más a un esclavo o lo que sea, me cabrea. Sigo comiendo galletas. Mery termina de dibujar y ya me manda a la calle. 

Salgo a la calle y empiezo a escuchar de fondo el sonido de un piano. Seguro que es Mery tocando el piano. Me doy cuenta que mi cuchillo tiene un dibujo pegado. ¿Cuándo ha...? Esta tía me sorprende cada día más.  ¿Go to sleep Jeffy? ¿¡JEFFY?! 

Mery se asoma por la ventana.

Mery: Jeffy, la próxima vez que intentes dar una puñalada en la espalda me avisas, cuanto más original sea mejor. Y procura que no sea tan patético como antes, no te ofendas, te he llamado patético, pero tu bien ¿eh? Ale. Que pases una buena noche, Jeffy.

Cierra la ventana y vuelvo a mirar el dibujo. ¿¡Cómo se atreve a llamarme patético?!

No hay comentarios:

Publicar un comentario