lunes, 23 de septiembre de 2013

Jeff vs Mery 3º

Después de mi agradable conversación con Mery Skeleton, empezó a darme consejos de asesinar con originalidad. Después de eso me dice que espere, va a su cuarto. Supongo que va a cambiarse de ropa. Sale de su cuarto. Lo único que se ha cambiado de ropa es lo de arriba. Camiseta negra y una chaqueta negra, la chaqueta parece de hombre. Coge el hacha que está junto al piano. ¿No va a llamar la atención con eso? Bueno, da igual.

Me dice la dirección que tiene que ir. Es la calle donde vivía Randy... 
Vamos allí. La calle parece algo abandonada. Quizás por lo que le hize a Randy apenas vive gente aquí. Le guío hasta la casa. Me dice que solo tiene que encargarse de uno, que del resto puedo yo.

Entramos en la casa, veo como Mery se va a una habitación. Yo me quedo quieto unos minutos. Después, entro a un cuarto, de una niña. Veo como está durmiendo con una sonrisa. Odio eso, no soporto ver sonrisas. Las odio. Pongo en marcha uno de los planes que Mery me recomendó. Pongo mi mano en esa sonrisa que odio tanto. Veo como se despierta agitada con lágrimas en los ojos. Que empieze el espectáculo. Después de matarla, voy para la entrada. Mery no está, quizás se haya ido.

Salgo de la casa y veo a dos policías apuntándome con sus pistolas. Mierda. Esto no puede estar pasando. Cierro los ojos, prefiero que lo último que vea sea oscuridad, lo que siento por dentro. Pasa 1 minuto, no se oye nada. ¿Habré muerto? Abro los ojos lentamente. Los dos policías están tirados en el suelo, muertos. Uno de ellos tiene un hacha encima de la espalda. Una silueta coge el hacha. Mery. Mery me ha salvado. Está manchada de sangre. Le haría el típico chiste de la regla pero no creo que a ella le guste ese chiste, no quiero pensar que haría conmigo con su hacha... No le digo nada, simplemente la miro.

Mery: Me debes una.
Jeff: ¿Una? Jeff no debe nada a nadie.
Mery: Claro que sí. Te he salvado la vida y me debes algo a cambio.
Jeff: ¿Y que quieres? Dinero no tengo.
Mery: Sé mi esclavo.
Jeff: ¿Perdón?
Mery: A partir de hoy, serás mi esclavo. Pero tranquilo, solo te llamaré para cosas que necesite realmente tu ayuda.
Jeff: Lo has planeado todo.
Mery: Puede ser... 
Jeff: Me has puteado.

¿Cómo es posible que una niña que parece tan inocente acaba de putearme? Ojalá que fuera un sueño.

Mery: Jeff. Lo de la policía no lo he echo aposta. Serás mi esclavo hasta que pagues tu favor.
Jeff: ¿Qué quieres decir?
Mery: Cuando me salves la vida, dejarás de ser mi esclavo.

Después de eso, se va. Una niña me acaba de putear. Ahora soy esclavo de una niña. No me lo puedo creer. Pero no puedo evitar sentir un alivio de que hoy no era mi último día.

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