Hoy no he ido a trabajar. Yequi ha ido por mí. He estado toda la mañana viendo anime. No tenía nada mejor que hacer.
Creo que estoy empeorando. 40 de fiebre... ojalá estuviera aquí... Me duermo en el sofá y al despertarme veo que estoy llorando. ¿Una pesadilla tal vez? Es la primera vez que me despierto llorando... Me preparo un café cuando suena la puerta. Es Lulú. ¿Qué hace aquí? Al parecer vino para darme las gracias por lo de anoche. Que día más aburrido. Me tumbo en el sofá y me pongo a pensar. Miro a Mio, a veces siento que Mio es como mi ángel de la guarda. Nunca se separa de mí. Le sonrío a Mio y me vuelvo a dormir. Veo que Lulú sigue ahí así que me despierto y cojo el pórtatil. ¿Por qué no se va?
Lulú: ¿Por qué no quieres decir tu nombre?
Yo: No es de vital importancia.
Lulú: ¿No te gustaría conocer a gente nueva?
Al escuchar eso sonrío con ironía.
Yo: No quiero conocer a nadie más.
Lulú: ¿Por qué?
Yo: Porque no quiero.
Lulú: Pero a lo mejor si conoces a un chico, podría ser tu alma gemela.
Yo: ¿Alma gemela? Yo ya...
Me callo. ¿Se puedes saber que estás diciendo? Cambia de tema Mery.
Lulú: ¿Tu ya...?
Me quedo callada pensando en que decir.
Yo: Yo ya no creo en esas cosas. Es una completa tontería.
Lulú: Ah...
Bien Mery, bien hecho.
Lulú: Seguro que muchos te han pedido salir.
Oh sí... ¿cuántos han sido? Ah sí. NINGUNO.
Yo: Te equivocas. Anda, te acompaño a casa. Que quiero dormir.
La acompaño hasta su casa y al volver a la mía me tumbo en el sofá y me quedo dormida.
Lulú: ¿Por qué no quieres decir tu nombre?
Yo: No es de vital importancia.
Lulú: ¿No te gustaría conocer a gente nueva?
Al escuchar eso sonrío con ironía.
Yo: No quiero conocer a nadie más.
Lulú: ¿Por qué?
Yo: Porque no quiero.
Lulú: Pero a lo mejor si conoces a un chico, podría ser tu alma gemela.
Yo: ¿Alma gemela? Yo ya...
Me callo. ¿Se puedes saber que estás diciendo? Cambia de tema Mery.
Lulú: ¿Tu ya...?
Me quedo callada pensando en que decir.
Yo: Yo ya no creo en esas cosas. Es una completa tontería.
Lulú: Ah...
Bien Mery, bien hecho.
Lulú: Seguro que muchos te han pedido salir.
Oh sí... ¿cuántos han sido? Ah sí. NINGUNO.
Yo: Te equivocas. Anda, te acompaño a casa. Que quiero dormir.
La acompaño hasta su casa y al volver a la mía me tumbo en el sofá y me quedo dormida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario